VISITA AD LIMINA APOSTOLORUM: MONS. CÉSAR HUERTA RAMÍREZ PRESENTA AL PAPA LOS FRUTOS Y DESAFÍOS DE LA DIÓCESIS DE SICUANI

En el marco de la tradicional Visita Ad Limina Apostolorum, Monseñor César Huerta Ramírez, Obispo de la Diócesis de Sicuani, tuvo el privilegio de reunirse con el Santo Padre en la Ciudad del Vaticano, en un encuentro que marcó un momento de profunda comunión eclesial entre la Iglesia local del sur andino del Perú y la Sede de Pedro.

La visita, que convocó a los obispos de la región sur del Perú junto a sus hermanos en el episcopado, inició con una audiencia colectiva en la que el Santo Padre recibió a los prelados en los salones del Palacio Apostólico. En ese espacio solemne, cargado de historia y de fe, Mons. Huerta Ramírez tuvo la oportunidad de saludar personalmente al Papa, en un gesto que sintetiza el vínculo vivo entre las Iglesias particulares y el Sucesor de Pedro.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la audiencia privada que Monseñor sostuvo con el Santo Padre en las dependencias vaticanas. Sentados frente a frente, en un ambiente de sencillez y cercanía, el Obispo de Sicuani presentó al Papa la realidad pastoral de su diócesis: una Iglesia encarnada en los pueblos quechuas y aymaras del altiplano, que camina junto a comunidades rurales en medio de desafíos propios de las tierras altoandinas, con sus riquezas culturales, sus necesidades materiales y su profunda fe popular.

Como expresión de esa identidad cultural viva, Mons. Huerta Ramírez obsequió al Santo Padre una hermosa faja andina, tejida a mano con los colores y diseños tradicionales de los pueblos del Cusco. El Papa recibió el regalo con evidente interés y aprecio, contemplando los intrincados motivos del tejido —testigo del arte milenario de las comunidades que la Diócesis de Sicuani sirve y acompaña.

La jornada concluyó con una fotografía grupal de todos los obispos peruanos junto al Santo Padre, con la majestuosa cúpula de la Basílica de San Pedro como telón de fondo: una imagen que expresa la unidad de la Iglesia en el Perú y su comunión con Roma.

Monseñor Huerta Ramírez regresa a Sicuani renovado en su misión, llevando consigo la cercanía y el aliento del Papa para seguir siendo, en las palabras del propio Evangelio, pastor que conoce a sus ovejas y les da la vida en abundancia.