El pasado 28 de febrero, nuestros queridos seminaristas, después de un tiempo de merecido descanso y de intensa experiencia pastoral en nuestras parroquias, retornaron al Seminario San Jerónimo de Arequipa para continuar su proceso de formación sacerdotal.
Este tiempo de vacaciones y misión en las comunidades les permitió fortalecer su cercanía con el Pueblo de Dios, compartir la vida de nuestras parroquias y renovar su espíritu de servicio. Ahora, con el corazón agradecido y renovadas energías, retoman sus estudios, la vida comunitaria y la profundización espiritual que exige su camino vocacional.
Como Diócesis de Sicuani, acompañamos con nuestra oración constante a cada uno de ellos, pidiendo al Señor que los sostenga en la fidelidad, la perseverancia y el amor generoso a la Iglesia.
Que el Espíritu Santo los guíe y que María Santísima los cubra con su manto en esta nueva etapa formativa.
