La diócesis de Sicuani conmemoró con gozo y solemnidad la fiesta de los 103 mártires de Corea, cuya memoria litúrgica celebra la Iglesia cada 20 de septiembre.
La santa misa fue celebrada este 19 de septiembre en la Catedral de Sicuani, presidida por Mons. César Huerta Ramírez, obispo de nuestra diócesis, y concelebrada por los sacerdotes Enrique y Atanacio de nacionalidad coreana que realizan su labor pastoral en nuestra jurisdicción, más cuatro sacerdotes coreanos que estaban de visita. Con su presencia, el testimonio de los mártires se hizo cercano y vivo para nuestro pueblo.
En su homilía, nos recordó que estos 103 hermanos -92 laicos y 11 sacerdotes, entre ellos San Andrés Kim Taegon, primer sacerdote coreano, y San Pablo Chong Hasang- entregaron su vida por Cristo entre 1839 y 1867 en una Corea que perseguía la fe.
Su martirio es el fruto de una Iglesia nacida no de misioneros extranjeros, sino de laicos que, sedientos de la verdad, se evangelizaron unos a otros.
Esta festividad es signo de comunión entre la Iglesia de Corea y la Iglesia de Sicuani. Agradecemos la entrega misionera de nuestros sacerdotes coreanos, que siguiendo las huellas de sus mártires, han venido a compartir la fe en nuestras tierras altas.
Que el ejemplo de San Andrés Kim Taegon, quien afirmó antes de morir: “Es por mi Dios por quien muero”, fortalezca nuestra fe y nuestro compromiso misionero.
