Con profunda fe y devoción, se llevó a cabo la Misa de Octava en honor a la Virgen de Sillota en la explanada de su santuario. La celebración eucarística fue oficiada por Monseñor César Huerta Ramírez, obispo de la Diócesis de Sicuani, y contó con la concurrida participación de feligreses de diversos lugares, entre ellos llegados desde Pichigua, Yauri y Coporaque.
Durante la ceremonia litúrgica, varios niños y jóvenes recibieron con alegría el sacramento del bautismo. En su homilía, Monseñor hizo un emotivo llamado a las madres para guiarlos en el camino de la oración y fortalecer la unidad familiar a través del testimonio de la fe.
Al término de la misa, se dio inicio a la tradicional procesión. La venerada imagen de la Virgen de Sillota fue llevada en hombros por el Padre Simón, párroco de la parroquia Santa Ana de Yauri, seguida con devoción por las imágenes marianas de las delegaciones visitantes. El homenaje concluyó en un ambiente de fiesta y gratitud, donde diversos grupos folclóricos rindieron tributo a la Santísima Virgen mediante vistosas danzas de la región.